Mientras en otros países adoptaron medidas precautorias sobre los niveles de radiación, en nuestro querido “chilito” el subsecretario de Telecomunicaciones Pablo Bello nos dice que debemos acostumbrarnos a ver las antenas de celular en nuestros barrios, y es mas, adoptamos como norma uno de los más altos en niveles de radiación no ionizante.
La pregunta del millón es ¿Por qué estos países adoptaron estas medidas tan “drásticas”?
Por el principio de precaución que fue reconocido en el protocolo sobre seguridad de la biotecnología, del Convenio sobre la Diversidad y que ha sido incorporado en las legislaciones de Suiza, Australia, Alemania, Canadá, Francia, Holanda, Nueva Zelanda, Suecia, Brasil, Colombia y Ecuador, entre otros. Chile no lo consagra en las políticas ambientales, a pesar de los tratados internacionales que han sido ratificados como la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono, el Protocolo de Montreal, la Convención de la Biodiversidad y la Convención de Cambio Climático. La Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (1992), señala: "Con el fin de proteger el medio ambiente, los Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave e irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente y la salud.
Fuente: Isaac Alterman Carballo.
Junto con disculparme con nuestros lectores por ocupar este medio para este tipo de noticias, creo que es necesario, pues nos debemos a nuestros futuros hijos, y creo que por nada del mudo debemos soportar este tipo de abusos, quisas esto es solo un granito de arena, pero es mi manera de ayudar, Francisco, Editor.